El mundo es una galería: la evolución del arte urbano
2025-12-19

Descubre cómo evolucionó el arte urbano y se abrió paso en la moda, la música, la cultura del skate y más allá, desde pintadas en el metro hasta murales en todo el mundo.
Los orígenes del arte urbano
¿Qué es el arte urbano? El arte urbano es rebeldía y expresión: una transformación de paredes, trenes, callejones y aceras en lienzos.
La ciudad de Nueva York fue una de las principales ciudades donde se inició el movimiento. En los años 60 y 70, la ciudad estaba llena de gente joven que tenía algo que decir. Los jóvenes artistas con botes de espray comenzaron a pintar vagones de metro y paredes de ladrillo con sus nombres, firmas y mensajes. Se trataba de ser vistos en la bulliciosa ciudad en movimiento, en medio del caos.
Grafiteros famosos, como Taki 183 y Cornbread, pronto convirtieron sus nombres en leyendas. Para las autoridades, eso era vandalismo. Para muchos chavales de los barrios, los grafitis significaban una voz que antes no existía. Esa tensión —entre lo que las autoridades consideran un acto ilegal y lo que los artistas ven como una expresión creativa— sigue estando muy presente en el ADN del arte callejero actual.
Los grafitis urbanos también se extendieron rápidamente porque eran fáciles de hacer y difíciles de ignorar. Un bote de espray, un rotulador o incluso una simple plantilla podían cambiar todo un lugar de la noche a la mañana. La energía del movimiento no solo consistía en ser rebelde, sino también en conectar con los demás. La gente empezó a reconocer las etiquetas y los estilos de la misma manera que se reconoce el logotipo de una marca.
Además, cuanto más intentaban borrarlos de las ciudades, más volvían a aparecer. Era la tenacidad lo que hacía que el arte urbano pasase de ser una voz local dispersa que intentaba hacerse oír a convertirse en un lenguaje mundial.

Movimientos clave y artistas influyentes
Desde sus inicios, el arte urbano nunca se ha quedado estancado. Cada década ha traído consigo nuevos estilos y voces que han añadido, mezclado y redefinido lo que se dice en las paredes de una ciudad.
En la década de los 80, artistas como Keith Haring y Jean-Michel Basquiat contribuyeron a que el grafiti se introdujera en el mundo del arte sin perder la crudeza de las calles. Las figuras atrevidas de Haring bailaban en el metro, mientras que los textos crípticos y los motivos de coronas de Basquiat aportaban una nueva voz a la política y la cultura. De repente, el famoso arte urbano no solo lo veían los jóvenes que se reunían en una esquina, sino que también se exhibía en galerías y casas de subastas.
En Europa, el movimiento del estarcido despegó. Blek le Rat, en París, fue el primero en utilizar la técnica de recortar diseños en cartón y utilizar espray a través de ellos para obtener imágenes nítidas que se podían repetir fácilmente en cualquier sitio. Ese enfoque influyó en toda una generación, incluido el británico Banksy. Banksy convirtió las plantillas en famosas sátiras: ratas, policías y niños que invitaban a examinar de nuevo la política y a nosotros mismos.
Los 2000 trajeron consigo una nueva ola. La famosa campaña «Obey Giant» de Shepard Fairey creó un icono a partir de una simple plantilla de André the Giant. Más tarde, su cartel Hope para Barack Obama demostró que el arte urbano podía influir en la historia política. Mientras tanto, muralistas como Os Gemeos en Brasil, JR en Francia y Lady Pink en Nueva York han considerado las paredes como enormes lienzos, convirtiendo los barrios en museos al aire libre.

El impacto del arte callejero en la cultura y moda urbanas
No se puede negar el impacto del arte urbano en nuestra cultura. Las ciudades ahora pagan por tener murales en lugar de borrarlos o pintar sobre ellos. Las marcas recurren a artistas urbanos para colaboraciones. Los turistas hacen cola para hacerse selfies con famosos murales de arte urbano en cientos de ciudades.
Esa energía contagiosa también se ha extendido al mundo de la moda. Actualmente, la cultura de las zapatillas, de las camisetas estampadas y de las chaquetas personalizadas llevan el ADN de las calles. No es solo arte para mirar, sino para llevar puesto, moverse con él y vivir en él.
Hoy en día, las sudaderas con capucha, las zapatillas y más para hombre y mujer son lienzos para el diseño artístico-urbano. El movimiento dejó claro que el estilo debe venir desde abajo, desde el mundo real para gente real que vive a su manera.
En los últimos años, incluso la alta costura se ha contagiado. La moda de lujo, que antes despreciaba los grafitis, ahora contrata frecuentemente a artistas urbanos para colaboraciones en pasarelas y colecciones cápsula.
La cultura del skate: lienzos sobre la tabla
Para Vans, esta historia no son solo paredes. Se trata de cómo el arte, la rebeldía y el movimiento colisionan. Los skaters fueron de las primeras personas en adoptar el grafiti no solo como origen, sino como signo de identidad. Los lugares de skate (y pronto también las tablas) se cubrieron de grafitis; las tablas se pintaron con rotuladores y, en poco tiempo, casi todos los ollies se realizaban con un fondo de color y arenilla.
Y, al igual que el arte callejero, el skate convirtió las ciudades en patios de recreo. Barandillas, bancos, piscinas vacías... No se habían diseñado para hacer trucos, pero los skaters los hicieron suyos. Del mismo modo que los grafiteros convirtieron los vagones del metro en galerías móviles, los skaters convirtieron las aceras en escenarios. Ambas culturas decían lo mismo: este es nuestro espacio y lo haremos nuestro.
Y mientras haya chavales con botes de espray, monopatines y el descaro necesario para adueñarse de su mundo, esa galería nunca se cerrará.

Colección OTW de Vans
OTW es la línea de productos más ambiciosa, un centro de excelencia dedicado a expandir los límites de los productos y la marca para proporcionar experiencias culturalmente innovadoras. Es una espacio colaborativo donde los pioneros y los innovadores que dan forma a las culturas y a las subculturas del arte, diseño, música y skate pueden unirse a Vans e infundir nuestro estilo clásico.
Vans siempre ha estado entre el arte urbano y la cultura del skate. Desde diseños de zapatillas personalizadas e inspiradas en grafitis hasta mochilas y accesorios llamativos y colaboraciones con artistas legendarios, Vans se caracteriza por sus colores vivos y sus líneas crudas; un lienzo vivo para la autoexpresión en las calles.