Doobie.
2025-04-11

¡Enciéndelo! Para celebrar la versión del Old Skool de @doobieornodoobie, decidimos llamar a Doobie para hablar del Village GOAT, Finlandia, refugios antiaéreos y mucho más… FIRINGTON BOYSKIS.
Doobie, alias Victor Pelegrin, aunque en realidad nadie lo llama así excepto las autoridades francesas.
Doobie es un pilar indiscutible — no solo del equipo de Vans, sino de toda la cultura skate europea.
Doobie es larger-than-life en todos los sentidos: desde su pelo alucinante hasta su risa inconfundible, y es, sin duda, el alma de la fiesta allá donde va. Encarna la esencia pura del skater core: se pega hostias, pelea cada truco, saca clips… y lo vuelve a hacer. Una y otra vez. Así que, con el lanzamiento de su versión del Old Skool, pensamos que no había mejor momento para llamar a Doobie y charlar sobre el Village GOAT, Finlandia, búnkeres, cómo conseguir maría en China y mucho más… ¡Enciéndelo!
Para los que no te conocen, por qué no te presentas.
Me llamo Victor Pellegrin, todo el mundo me llama Doobie y tengo 32 años. Soy de Livron-sur-Drôme, un pueblecito a una hora al sur de Lyon. Un lugar precioso, pero donde no hay mucho que hacer. Llevo haciendo skate 22 años. Ahora mismo, vivo en Helsinki.
Háblanos de tu trayectoria en el skate.
¡Pues ya llevo 22 años! Llevo con Vans 15 años y he viajado por todo el mundo haciendo skate, me encanta. Hace tres años me convertí en profesional para Antihero, que es un regalo de dios. Empecé a hacer skate por mi hermano, que es un fanático. Quería ser skater, pero no tenía las habilidades ni el estilo de vida. Se daba rulos por el pueblo con su skate bajo el brazo y pasaba las horas sentado en él... Un día vino con un colega y le vi hacer un ollie con una botella de Coca-Cola. Me quedé flipado, en plan, «¿Qué c*** es esto?».
Todos los jueves ponían el mercadillo en el pueblo y solía pedirle a mi padre que me llevara para ver a Jean Charles, JC, el tipo más grande de todos los tiempos, que hacía skate allí todos los jueves. Iba allí a verlo. En aquella época, la escena de skate en el pueblo estaba en plena eclosión, era brutal, hasta los medios franceses hablaban de ello, era una locura. A los 16 me piré a Nimes y empecé a hacer skate a diario por aquellas calles. Le di caña a la tabla y ahí fue cuando empezó toda la movida. Después de eso, me fui a Lyon y empecé a alcanzar un buen nivel y a introducirme en un ambiente o «el ambiente» del skate en una gran ciudad. Fue una pasada, mezclarme con nombres más importantes haciendo skate en el Hotel de Ville.
Háblanos de tu mudanza a Helsinki...
Mi historia es como la de cualquier skater que no es de aquí: hace unos años, en uno de esos viajes sin rumbo, me crucé con una chica increíble, dulce, divertida. Hoy, contra todo pronóstico, es mi novia. Me encanta la ciudad, la mentalidad, Eniz vive aquí y es un gran colega mío desde hace mucho tiempo, así que tengo un buen equipo aquí, un rollo muy bueno.
Descríbenos la escena de Helsinki
Mola mucho. La peña aquí es muy abierta y es una pasada lo bien que son sobre la tabla, todos tienen un talento natural. Es peña sencilla, sin rodeos, que va directa al grano. La escena es enorme, con más skaters de los que puedas contar. Aunque los inviernos son algo duros, probablemente lo convierten en el peor país del mundo para ser skater profesional. Pero mola, no hay luz, fuera hay -20, nunca había vivido eso. Voy al skatepark cubierto todos los días, es un refugio antiaéreo a 100 metros bajo tierra. Hacemos skate todo el día, no se puede fumar ahí dentro, lo que es un auténtico peñazo, pero, bueno, parece un centro deportivo de esos serios y de alto rendimiento.

No solo te encasillan como skater, también te gusta hacer surf y snowboard. ¿Crees que las tres culturas se han unido más en los últimos años?
Me encanta. Se han unido más de lo que solían estarlo. Antes se llevaban a matar: los skaters eran vistos como vagabundos, los snowboarders se libraban un poco, pero los surfistas y los skaters no se podían ni ver. Hoy en día, creo que en el surf hay muchos movimientos que provienen del skate, ven muchas películas de skate y hay más respeto. La influencia ahora es mutua, algunos skaters incluso han adoptado movimientos del surf, y se llevan bien. La escena punk en el surf ha vuelto después de un pequeño paréntesis, lo cual es bueno, a mí me mola. Los snowboarders siempre han sido los más afines a nosotros los skaters, los más fáciles de entender y conectar. Tienen un rollo más de skater, porque en las fiestas flipan, lo petan y desparraman a lo grande…
¿Quiénes son algunas de tus personas favoritas para hacer surf o snowboard?
Me encanta hacer snowboard con mi colega Mehdi Soltane, es un crack, al igual que Lenny Oliver. Además, en Helsinki tengo un equipo genial con el que patino, y también están los hermanos Declerc de Bélgica - unos cracks que me enseñaron todos los trucos que sé. Del surf, mi favorito de todos los tiempos es Willy Aliotti, que también es mi hermano. Adoro a este tío.
Háblanos de tu pasión por la pesca.
Me encanta pescar, ni te lo imaginas. Me gusta tanto como hacer skate, son el complemento perfecto. La tabla te puede llegar a quemar, entonces, toca desconectar. La pesca me relaja, pero también puede sacarme de quicio. Te puedes pasar horas muertas ahí sin que pique nada, es un poco horrible. Te vuelve loco, hasta que por fin pican… y luego se escapan. Te da el subidón y luego el bajón, como en el skate. Es un juego mental con muchos altibajos.
Solo llevo seis años, así que es algo bastante reciente. Había pescado antes con mis colegas, pero nunca me había aficionado de verdad. Llegó un punto donde salía mucho de fiesta y necesitaba echar el freno, así que me puse otra vez con ellos y me enganché. Pienso en la pesca todos los días. Veo vídeos de pesca. Me mola mucho.

¡Hablemos de tus nuevas zapatillas!
Son una pasada, una p*** pasada. Estoy flipando. Las he estado promocionando durante los últimos meses y me flipan. La sensación, el ajuste, las costuras, el nobuk, los materiales están muy bien, son más suaves que las Old Skool normales, creo que el bolsillo oculto en la lengüeta está más acolchado, lo que las hace más cómodas. ¡Me tienen pilladísimo!
Y la campaña fotográfica...
Un flipe. No voy a mentir, fue una LOCURA. Normalmente no me gustan esas cosas, pero me presenté sin expectativas. Era como una producción cinematográfica completa, estaba alucinando pero me lo pasé muy bien. Fue duro, largas jornadas de rodaje y mucha fiesta por la noche, pero estoy muy contento con los resultados. El equipo fue increíble, los chicos ingleses... lo pasamos muy bien. Cuando terminamos, nos fuimos de fiesta. Esa peña es una pasada. Si tienes la oportunidad de ver sus películas, Blokes y Blokes 2, no te la pierdas.
Tu eslogan es «fire it up» algo así como «métele caña», pero ¿qué es lo que le da caña al mismísimo maestro Doobie?
Las experiencias de la vida. La peña. Me gusta viajar y ver los lugares, experimentar diferentes culturas. Tengo ganas de vivir. No me gusta seguir la corriente ni nada de eso, me gusta forjar mi propia existencia. Me gustan las cosas sencillas, salir con mi chica, ver pasar el mundo. Hay tiempo para todo.
¿Algo que añadir? ¿Un mensaje para internet? ¿Un mensaje a tu antiguo yo?
FIRINGTON BOYSKIS. Y no dejes de decirles a tus colegas que los quieres.
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